lunes 29 de junio de 2009

Lecturas para el frío

El Escéptico Nº 28 / Septiembre – Diciembre de 2008 / 70 páginas

El último número del año 2008 de El Escéptico está dedicado al sitio web Homo Webensis, de Ernesto Carmena. La página finalmente dejará de ser actualizada, pero mantendrá sus excelentes artículos on-line. A modo de homenaje, se publican en papel algunos de sus textos, como el referido a los transgénicos, los clones, los fenómenos paranormales y un FAQ aclarador sobre pseudomedicinas.

También se incluye un artículo de Rationalist International sobre el desafío que enfrentó el escéptico indio Sanal Edamaruki, quien se enfrentó por televisión a un mago que aseguró que podría matarlo haciendo un sinfín de mariguanzas, rituales y otras tonteras. Otro texto habla de la criptozoología, Jesús Zamora aborda la explosiva aparición de textos ateos (siguiendo la huella de "The God Delusion", de Richard Dawkins) y finalmente podemos leer las reseñas literarias.

El Ojo Crítico Nº 61 / Mayo de 2009 / 52 páginas

En su número 61, todo un milagro para una publicación independiente, la revista española El Ojo Crítico trae varios artículos exclusivos, como la novena entrega de los expedientes perdidos de la ufología española, un caso de brujería en Aragón, una breve nota sobre la muerte de Miguel Serrano y un ensayo sobre las revistas especializadas en temas anómalos que abundaban a fines de la década de los ochenta.

También tenemos un artículo sobre los globos sonda, una entrevista a Marcelino Requejo, autor de "OVNIS. Alto secreto". Jesús Fernández se refiere a la grafología en el ámbito forense. Como siempre, parte de lo más sabroso de la revista se reserva para la sección "Los confidenciales", donde destaca una foto de J.J. Benítez mostrando la cicatriz de su operación al corazón y la noticia de que se publicó en España un libro sobre el fraude-mito de Friendship.

Skeptical Inquirer Volumen 33, N° 3 / Mayo - Junio de 2009 / 68 páginas

La revista del CSI dedica su tema de portada a la ciencia y pseudociencia en la nutrición. Pastillitas para adelgazar, tés de colores que queman grasas y otras leseras con las que se engaña a los consumidores, son abordadas en un texto de Reynold Spector. Benjamin Radford investiga un caso de fantasma en Nuevo México, siguiendo con la línea de la revista de salir a terreno a analizar casos que causan repercusión en la gran prensa.

Christopher di Carlo ensaya sobre las raíces del escepticismo. Kendrick Frazier cuenta los entretelones de la reunión anual de la AAAS que analizó, entre otros asuntos, sobre el cambio climático. John Fleck recuerda algo que muchos han olvidado: en los setenta se decía que la Tierra se estaba enfriando. Joe Nickell habla de fantasmas y en los comentarios de libros, una rareza hermosa: un libro sobre el mito de la Tierra plana.

sábado 23 de mayo de 2009

Invasores


Invasores. Historias reales de extraterrestres en la Argentina – Alejandro Agostinelli
Editorial Sudamericana / Argentina / 2009 / 347 páginas

Hasta hace un tiempo me preguntaba por qué Alejandro Agostinelli (periodista argentino, amigo de La Nave, conocedor absoluto de la cultura platillista) nunca había escrito un libro. La respuesta la obtuve cuando Alejandro llegó a mi casa con su grabadora, su cámara de fotos y muchas ganas de reportear a fondo un par de temas en Santiago de Chile. Fuimos al sur, a Temuco, a conversar con Armando Valdés. También fuimos a las afueras de la capital, a buscar al familiar de unos contactados argentinos. Alejandro viajó en bus varios días ininterrumpidos para llegar a sus fuentes y sacarse de encima unas espinosas dudas.

La razón, la respuesta que buscaba, entonces, saltaba a la vista. El autor de "Invasores. Historias reales de extraterrestres en la Argentina" no se iba a quedar en la mera recopilación de datos tomados de diarios y revistas. No iba a conformarse con una entrevista loca por ahí, con un telefonazo sin destino, con preguntas lelas sobre asuntos menores. Agostinelli, que es mi amigo y un tipo que sabe tanto de platillos como de la vida misma, necesitaba tiempo para plasmar su ópera prima.

Cuando estaba armando su libro, Alejandro sufrió varios percances. Uno que se puede contar es que sus editores le pidieron sacar los casos que no tenían que ver con Argentina. Así quedó fuera la investigación sobre el caso Valdés. Otro que se puede contar tiene como protagonista a un testigo presuntamente imposible de encontrar que apareció cuando el texto estaba casi listo. Inconformista como es, Ale apuró todo para poder meter sobre la marcha ese testimonio de última hora, que resultaba vital para aclarar uno de los casos más entretenidos de "Invasores", el de Peccinetti-Villegas. El primero, un tipo que estuvo en Chile (preso, para más luces); el segundo, el actor principal de una historia de marcianos bien particular.

"Invasores" es una obra adorable no sólo porque está bien escrita, porque es divertida y porque aborda casos centrales en la historia de la ufología argentina, que de alguna manera es también decir de la ufología mundial. Es adorable porque está llena de personas queribles, de seres entrañables, de tipos que tienen enredos con los extraterrestres y sus celulares, de chupacabras con pinta de ratones, de señoras que matan sus horas paseando por cerros en busca del marciano perdido, de mujeres que se enamoran de seres del espacio, de mitos que se los llevan las neblinas del tiempo y que regresan como realidades bajo el apellido de Vidal.

Agostinelli no podía facturar un libro malo. "Invasores" está escrito con la dedicación de un buscador, de un meticuloso y cuidadoso investigador. De un tipo que dice la verdad de forma graciosa, porque de esa manera resulta mucho menos doloroso enterarse de que al final del día seguimos solos en este enorme universo. "Invasores" se torna, desde ya, en un adminículo de primera necesidad en la biblioteca ufológica. Si usted es inteligente, tiene humor y le interesan los ovnis, sabrá valorar este libro monumental, de lo mejor escrito en castellano sobre el tema que nos convoca.

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domingo 19 de abril de 2009

Omar López Mato: "Todos somos monstruos"

A fines de 2008 el doctor Omar López Mato lanzó su libro “Monstruos como nosotros”, donde aborda el tema de las malformaciones que afectan a ciertos seres humanos y cómo, a comienzos de los siglos XIX y XX, algunos sujetos utilizaban a esas personas para lucrar en exhibiciones itinerantes de “freaks”. La obra repasa toda clase de rarezas genéticas, pero también abunda en otros aspectos vinculados a la vida de los “fenómenos”.

López Mato ha escrito varios libros. “Criaturas del Señor”, “Ciudad de ángeles” y “Trayectos póstumos”, entre varios más. Pero el que nos interesa hoy es “Monstruos…”, que circula por las librerías bajo la égida de Editorial Sudamericana. “El libro relata las vidas muy particulares de seres humanos extraños, pasando por reyes como Carlos II de España, los enanos de Velásquez y Joseph Merryck, el hombre elefante”, relata el médico y escritor desde Buenos Aires. “En los capítulos finales me explayo sobre la eugenética y sus errores, la idea de crear una raza superior y eliminar a aquellos que no son como nosotros”, añade.

-¿Por qué escribir un libro sobre “monstruos”?

-Cuando estudiaba medicina, cursé anatomía patológica en un hospital de pediatría. Allí un profesor, el Dr. Mieres, tenía una enorme colección de malformados que atesoraba en frascos llenos de formol. Asistir a clases junto a cíclopes, anencéfalos, anoftálmicos y niños de dos cabezas es, como imaginarás, una experiencia inolvidable. Años más tarde leí algunos libros de un médico inglés, Jan Bondeson, que me introdujo en el “Freakery”, el mundo de seres particulares, exhibidos para divertimento del público. El tema me atrapó y lo profundicé.

-¿Cómo se relaciona este libro con sus anteriores obras?

-“Criaturas del Señor” fue escrito hace diez años en forma de entregas, para un periódico de Buenos Aires. Si bien eran artículos sobre tramposos, estafadores y amores extraños), igual abundaban los freaks. “Animalitos de Dios”, mi anterior libro, es un anecdotario de animales célebres como Jumbo, Rintintín y Bucéfalo, junto a algunas apreciaciones de grandes pensadores.

-Sus títulos son bien divinos, mucho Señor, mucho Dios…

-La aparición de Dios en mis títulos no es el reflejo de un espíritu religioso. En realidad me siento más un librepensador con varios puntos en conflicto con la Iglesia. Tenía un maestro en quinto grado que se llamaba Grande, a pesar de medir solo un metro cincuenta, y que ante nuestras burradas solía exclamar “No, animalitos de Dios”. De allí me quedó la frase que volqué en dos libros.

-¿Le gustan las rarezas?

-No puedo negar cierta fascinación por el tema, pero como médico las tomo con cierta distancia, como un cuerpo a disecar. Tengo otra fascinación mayor: los cementerios. He escrito un libro sobre el cementerio de la Recoleta y estoy haciendo otro sobre el de la Chacarita, porque me interesa la escultura fúnebre.

-¿Cómo logra no traspasar la línea entre lo informativo y el morbo?

-Generalmente lo llevo por el lado del humor y la ironía. Eso descomprime el espanto, en última instancia. Yo relato una serie de incongruencias y malentendidos. Comprenderlos desde cierta perspectiva debería ayudar a reírnos de nosotros.

-Un clásico de los fenómenos es la película “Freaks”.

-Exacto. “Freaks” fue el clímax de una época, de hecho fue rechazada por el público porque expuso muy crudamente la vida de aquellos que les servían de diversión. ¿Quiénes son más monstruosos? ¿La bella trapecista, el Hercúleo forzudo o los enanos? En una entrevista un viejo productor de espectáculos de freaks decía “Usted va a escribir un libro sobre ellos, yo reconozco que lucré a expensas de los freaks, pero les he pagado y ellos podían vivir. Usted, ¿les va a pagar? Porque de no pagarles, usted también los explota”. La pregunta final es ¿quién es más monstruo, el que se expone, el que los explota o el que se ríe?

-¿Por qué hoy no se exhiben freaks?

-Después de la Segunda Guerra desaparecen de escena. ¿Por qué? Una razón son los mutilados de las guerras y la otra más importante es la talidomida. El hombre se dio cuenta de que podía hacer monstruos en una proporción que ni el mismo Dios se hubiese atrevido. De un día para el otro el mundo se llenó de chicos sin piernas, sin brazos, sin esperanzas. A esto hay que agregar Hiroshima, Nagasaki y Chernobil. La humanidad se asustó de lo que podía fabricar.

-Al final, ¿quiénes son monstruos?

-Cuando uno conoce las leyes de la genética y estudia las posibilidades de las mutaciones, se da cuenta de que la vida es una tómbola y uno nace sano o enfermo por cuestiones azarosas. Todos pudimos haber sido freaks, pero en lugar de hermanarnos con ellos los exhibimos para reírnos o los recluimos para olvidarnos de que quizás nosotros podríamos haber estado en su lugar. Todos somos monstruos de una forma u otra. A Johnny Eyck, un caballero sin piernas al que llamaban el rey de los freaks, fue atacado y golpeado por una banda de jóvenes “normales”. Hacia el final de sus días decía “si quiero ver monstruos, miro por la ventana”.

Esta nota es una versión extendida de un artículo publicado el 16 de marzo en el diario Las Últimas Noticias.

miércoles 4 de marzo de 2009

Un intruso en Pucón

Por Andrés Duarte y Marcos González (Agrupación Canopus)

Hace un par de meses llegó al buzón de Canopus la singular fotografía que se muestra arriba. La imagen, remitida por un estudiante de Bioquímica, fue captada en el río Trancura, en Pucón (Novena Región). La intención del fotógrafo era captar a un grupo de personas que practicaban rafting. Con dificultad se puede apreciar a la distancia las balsas que se desplazan sobre las aguas del Trancura. Sin embargo, esta circunstancia pasó a un segundo plano cuando posteriormente contemplaron la imagen, ya que en el cielo apareció un oscuro objeto con forma de plato que sobre el lugar nadie vio. ¡Un ovni fantasma!

Con respecto al ovni, salta a la vista un incómodo detalle que debiera activar nuestras alarmas: El objeto se ve muy oscuro. Como es sabido, la dispersión de la luz en la atmósfera depende de la distancia existente entre el observador y un objeto avistado. Mientras más alejado se encuentre un cuerpo opaco (que no posee luz propia), más brillante se verá en un registro fotográfico. Por el contrario, mientras más cercano se encuentre el objeto, más oscuro se va a ver, debido a la escasa dispersión lumínica que allí se produce. A juzgar por lo que muestra la captura, éste parece ser el caso.

Un examen más profundo de la imagen, practicado por Andrés Duarte (analista de Canopus), no sólo permite confirmar esta sospecha, sino también conocer un valor estimado de la distancia cámara-objeto y el tamaño del mismo:

Datos de la fotografía

De acuerdo con el EXIF (especificaciones para formatos de archivos de imagen usado por las cámaras digitales, incrustado dentro de los mismos), estos son algunos datos relevantes que podemos extraer de la fotografía:

Número f (N) = 4,50 (
es la razón entre la distancia focal y el diámetro de apertura efectivo)

Distancia focal (f) = 25,10 mm (
es la distancia entre el punto focal y la superficie del lente)

Altura EXIF de la imagen = 2.272 píxeles

Las dimensiones del sensor de la cámara son: 5,27 x 3,96 mm. Luego se utilizará el valor del ancho del sensor (d).

Determinación de un valor para la distancia cámara-objeto

El círculo de confusión es la imagen desenfocada de una fuente puntual de luz. La imagen borrosa es una convolución entre la imagen nítida y el círculo de confusión, entonces este último se obtiene por deconvolución. En este caso, el diámetro del círculo de confusión (coc) es de unos 20 píxeles. Utilizando este dato podemos obtener un nuevo valor para esta variable (Coc), pero expresado en milímetros:

Coc = (coc x d)/Altura imagen = (20 pix x 5,27 mm)/2.272 pix = 0,046 mm

Ya que la fotografía está enfocada al infinito, usamos la fórmula del círculo de confusión para fotos enfocadas al infinito y obtenemos la distancia (S) entre el objeto y la cámara:

S = f^2/(N x Coc) = (25,10 mm)^2/(4,50 x 0,046 mm) = 3.040 mm (unos 3 metros)

Una vez restaurada la imagen, es posible aducir que el presunto ovni tiene una longitud en la fotografía (L) de unos 40 píxeles.


Determinación de un valor para la longitud del objeto

Luego, a partir del ancho del sensor obtenemos el campo visual horizontal de la foto (field of view):

FOV = 2 x atan (d/2f) = 2 x atan [5,27 mm/(2 x 25,10 mm)] = 12°

El tamaño angular (
t) del objeto es:

t = (L x FOV)/Altura imagen = (40 pix x 12°)/2.272 pix = 0,2°

Entonces, el tamaño lineal del cuerpo es:

2 x S x tan (t/2) = 2 x 3.040 mm x tan (0,2º/2) = 11 mm

De acuerdo a esa distancia cámara-objeto (unos 3 metros) y al tamaño angular del cuerpo (0,2º), el presunto ovni tiene una longitud aproximada de 1 cm.

A partir de este análisis es posible inferir que el objeto de la fotografía es probablemente sólo un insecto.


Si desea contactarse con la Agrupación Canopus, escriba al correo: acanopus@gmail.com

domingo 22 de febrero de 2009

Una predicción que no predice

Por Marcos González

Extraña ha resultado ser una reciente predicción futbolística que en realidad no es una predicción, por lo menos no como las que se conocen tradicionalmente. El insólito augurio, proferido por la famosa tarotista Yolanda Sultana, “anticipa” el desempeño internacional de Everton de Viña del Mar en la presente versión de la Copa Libertadores de América. El elenco “Oro y cielo” consiguió su participación en esta competencia tras coronarse campeón del Torneo de Apertura 2008. La mini entrevista a la “Tía Yoli” fue publicada por el diario La Estrella de Valparaíso y se encuentra aún disponible acá. He aquí la transcripción del diálogo:

Periodista: “¿Y en el fútbol?”

Futuróloga: “En el fútbol como que realmente aquí en la zona se deben justamente… Entiendo que el Pelao Acosta va a estar aquí (al mando de Everton). Tiene buenas ideas, tiene una formación como patriarca realmente del fútbol. Es un hombre muy bueno, pero realmente tienen que colocar mucho empeño justamente los jugadores”.

Periodista: “En la Copa Libertadores entonces, ¿cómo le va a ir a Everton?”

Futuróloga: “Mira, por eso es que tienen que colocar mucho empeño, porque estamos mal. Estamos pésimamente mal (sic). Debemos justamente colocarle más empeño y hacerle más caso al instructor. Y también que el pueblo coloque plata sobre este equipo”.

En síntesis, a Everton le irá bien SÓLO SI los jugadores se esfuerzan y obedecen al entrenador. SI NO, le irá mal. Además, estamos “pésimamente mal” y el pueblo debe “colocar plata sobre este equipo”. Tras este despliegue de maltrato al idioma, podemos decir que si ésta es una predicción, entonces yo también podría desenvolverme (y de forma exitosa) en este ancestral oficio.

Veamos... Yo profetizo que la Selección Chilena clasificará al Mundial de Sudáfrica SÓLO SI el equipo juega disciplinadamente todos los partidos que tiene por delante, es decir, evitando cometer errores en defensa y siendo efectivos a la hora de concretar en delantera. SI NO, no clasificaremos...

Como se ve, tengo las aptitudes paranormales necesarias para entrar al negocio y montar mi propia consulta donde podré develar el porvenir SÓLO SI me cancelan los mismos 20 mil pesos que cobra la competencia por cada sesión. SI NO, no.

domingo 21 de diciembre de 2008

Nuevo libro de Fundación Anomalía

Vida en el universo. Del mito a la ciencia – Ricardo Campo (ed.)
Fundación Anomalía-Lulu / España / 2008 / 219 páginas

La Fundación Anomalía ha pergeñado un nuevo crío para su colección Camille Flammarion, esta vez bajo el alero de la editorial virtual Lulu, lo que implica grandes beneficios para quienes quieran adquirir la obra desde países que no sean España. Se trata de "Vida en el universo. Del mito a la ciencia", un libro que se venía planificando hace varios años y que por distintas razones fue dejado finalmente para fines de 2008. Y créame si le digo que terminó siendo mejor, porque si conoce a alguien interesado en el tema OVNI y no halla qué regalarle para estas fiestas navideñas, pues ahora ya lo sabe.

"Vida en el universo" cuenta con el concurso de diversos autores, la mayoría españoles, quienes dan una mirada al fenómeno OVNI desde dos puntos de vista: el sociológico, revisando los rasgos que ha dejado en la cultura la creencia en los visitantes extraterrestres, y la astrobiológica. Ambos pilares se erigen bajo la magnífica dirección de Ricardo Campo (autor de "Los ovnis. ¡Vaya timo!"), quien tomó las riendas de este libro hace dos años y por fin puede ver hecha realidad la ilusión de crear una obra original y única dentro del mercado ufológico en nuestra lengua.

Digo esto por la seriedad con que se abordan los distintos tópicos que dan forma al libro. Acá no hay un libro de casos puntuales, sino más bien un intento reflexivo que pocas veces tenemos la posibilidad de leer en castellano. Tras la introducción, que corre a cargo del mismo Campo, el sociólogo Ignacio Cabria abre los fuegos analizando el auge y decadencia de los extraterrestres en las décadas pasadas. El periodista y escéptico Luis Alfonso Gámez, cuyo solo nombre deja erizados a los credulones, revisa en tono divertido a los españoles que se han dedicado a "cazar marcianos", o sea a perseguir ovnis, básicamente.

Manuel Borraz repasa el interés de los científicos por el tema que nos convoca, y sobre la marcha Luis González, autor de "Las abducciones. ¡Vaya timo!" hace una taxonomía de "ellos". Matías Morey se lanza con todo a su tema regalón, la relación de los alienígenas con el cine, asunto del que previamente había realizado un monumental dossier en "Cuadernos de Ufología". Ricardo Campo, el editor del libro, habla del mito del encubrimiento, aquello del "cover-up". Esta sabrosa seguidilla de entretenidos temas termina con una revisión al chupacabras, desde sus orígenes hasta el desmadre de comienzos de este siglo, a cargo de Diego Zúñiga, uno de los locos de esta Nave.

La segunda parte, dedicada a la astrobiología, comienza con otro aporte de Campo, esta vez referido a los mundos extraterrestres según distintas culturas terrestres. Manuel Vázquez, del Instituto de Astrofísica de Canarias, España, se lanza a desmenuzar el fenómeno de la vida como posible constante universal. Julián Chela-Flores, del Centro Internacional de Física Teórica de Trieste, en Italia, habla de los fundamentos físicos que dan sustento a la búsqueda de vida en el universo. Sobre los exoplanetas se explaya Eduardo Guerrero, también del Instituto de Astrofísica de Canarias. De la misma institución es César Esteban, quien habla de la paradoja de Fermi y las supuestas visitas de extraterrestres en el pasado. Sobre el observatorio de Arecibo escribe alguien que sabe del tema: Daniel Altschuler, quien fungió por años como director de ese radiotelescopio en Puerto Rico.

Como se ve, se trata de un libro de gran nivel, que se suma a las seis obras previas con las que contaba esta colección de la Fundación Anomalía. Usted puede hacerse de una copia en este enlace, donde podrá elegir entre las dos opciones de compra: la descarga para darle un vistazo en el computador, o la tradicional: un libro de papel. Los precios son irrisorios si se comparan con la calidad del material: cinco mil pesos chilenos la descarga, 13 mil pesos el libro. En resumidas cuentas, una obra que merece la pena una lectura y un lugar de privilegio en cualquier biblioteca ufológica decente.

lunes 8 de diciembre de 2008

Pack escéptico para el verano austral

Pensar Nº 20 (Vol. 5, Nº 4) / Octubre – Diciembre de 2008 / 24 páginas

No deja de ser gratificante ver que la revista Pensar, que edita el CSI para América Latina, haya conseguido llegar hasta el número 20. Que cada edición vea la luz requiere de un esfuerzo considerable de su director, el escéptico argentino Alejandro Borgo, que siempre deja satisfechos a los lectores, que suelen estar ansiosos por dar una mirada diferente a esas cosas tan divertidas y fantásticas que aparecen en otras revistas, menos preocupadas de la educación y más ansiosas por ganar dinero a costa de lectores poco acostumbrados a la mirada crítica.

El número 20 de Pensar centra su portada en eso del relativismo cultural, una postura que se ve a menudo incluso en universidades, cuya esencia es que todo vale y hasta las ideas más demenciales tienen cabida en pos de un “aperturismo mental” malentendido, que puede poner en peligro la democracia y valores realmente trascendentes para el futuro de las sociedades. Todo eso está impecablemente desarrollado por Hernán Toro.

Los otros artículos centrales tratan sobre el mito del chupacabras (que es en rigor un adelanto del libro “Vida en el universo”, del que informaremos más adelante), una entrevista a la astrofísico italiana Margarita Hack, una crítica a Benedicto XVI y a su actuar ante Fernando Lugo, ex sacerdote y actual presidente de Paraguay, además de las siempre edificantes “Pastillas”, las “Noticias locales” y el comentario del libro “God. The failed hypothesis”. Pensar siempre es una buena inversión y por eso lo invitamos cordialmente a darse un regalo y suscribirse a esta maravillosa revista.



Skeptical Inquirer (Vol. 32, Nº 5) / Septiembre – Octubre de 2008 / 68 páginas

La revista madre del escepticismo mundial tiene material para todos los gustos, siempre en su estilo ácido e informativo. La nota de tapa versa sobre los tratamientos médicos cuestionables, asunto que es tratado en un dossier de tres artículos sobre la estimulación del nervio vago para tratar la depresión, la prescripción indiscriminada de remedios para tratar desórdenes siquiátricos con dudosas intenciones y la publicidad engañosa en la medicina.

Aparte de tratar temas en profundidad, Skeptical Inquirer nos regala las columnas de Joe Nickell, Massimo Polidoro y Robert Sheaffer, entre otros. El primero, que en su columna habla de fantasmas y esas cosas, también es el responsable de un interesantísimo trabajo sobre el Padre Pío, venerado por tantos y desconocido en sus facetas más delirantes, ocultas y dudosas. El mito del fin del mundo el año 2012 (nos quedan tres años de vida, maldita sea) es también minuciosamente apuntalado en esta edición de el Inquisidor Escéptico, que también trae las siempre interesantes cartas de lectores y comentarios sobre las últimas publicaciones sobre asuntos relacionados con la revista que han visto la luz en Estados Unidos. Una suscripción que se hace imperiosa.


El Escéptico Nº 27 / Mayo – Agosto de 2008 / 80 páginas

Un absorbente número nos regala la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico desde España. El número 27 de El Escéptico tiene como eje el escepticismo en Cuba, un asunto no menor dado que el acceso a internet en la isla es todavía limitado. Pese a ello, es posible acceder a ciertos recursos escépticos generados en las universidades cubanas a los que conviene echarles un vistazo. Hay textos sobre un taller de pensamiento racional realizado en la Universidad de La Habana, así como artículos acerca del uso equívoco del término “energía” y una compilación sobre toda suerte de pseudociencias.

Otro texto, ya fuera del dossier cubano, nos habla de la urinoterapia, cochinada que estuvo de moda hace algunos años y que algunos poco asquientos siguen practicando con la ingenua creencia de que sirve para algo beber los desperdicios del cuerpo. Un extenso trabajo sobre el uso ambiguo que hace el “diseño inteligente” de ciertos aspectos biológicos da paso a un artículo sobre el efecto placebo.

Todo esto se ve completado por las secciones “El escolarp”, los comentarios de libros (ojo con “Monstruos”, un libro publicado en España y que trata de criptozoología desde una perspectiva crítica), la mirada al mundo escéptico y una esclarecedora crítica de Félix Ares a la creencia de que comprando ampolletas que ahorran electricidad se aporta realmente a la causa. El escéptico español recuerda que lo que realmente nos hace consumir energía como locos es el calor, no la iluminación. El Escéptico sigue en la brecha, y muy bien.

Anomalía Nº 9 / Junio de 2008 / Edición digital

Uno, que siempre es mal pensado, diría que @nomalía es el resumidero de las cosas que no clasificaron para Cuadernos de Ufología, la revista madre de la Fundación Anomalía. Pero, vaya, por novena vez se nos demuestra que no es así. @nomalía tiene vida propia, y con esa vida propia vitaliza a sus lectores. No, no es el basurero de las sobras de otras publicaciones. Ésta es una aventura virtual (se publica en formato digital de CD) que bien vale la pena emprender. Sus trabajos se sostienen por sí mismos y mejor se sostendrían en papel, aunque seguramente para abaratar costos se decidió lanzarla en disco compacto. Los amantes de lo impreso podemos aguantarnos si es para leer material de gran calidad.

Para empezar, una breve pero contundente entrevista a Frank Drake, el multicitado astrónomo que descarta de plano que podamos tener contacto en persona con extraterrestres, como aseguran algunos personajes. La conversación fluye entre respuestas contundentes de Drake (“Si los extraterrestres pudieran viajar más rápido que la luz, ya estarían aquí”) y otras francamente demoledoras: “Las personas que dicen haber visto ovnis o haber tenido contacto con alienígenas no han proporcionado ninguna prueba sólida que demuestre que tienen razón”.

El dossier principal corre a cargo de Matías Morey, quien repasa la trascendencia del filme “2001. Odisea en el espacio” dentro del mundo de la ciencia ficción y del mundillo de la ufología. El dossier incluye una selección de interesantes videos alusivos a la película e incluso a sus alcances publicitarios hasta el día de hoy. También se suma un análisis de Milton Hourcade a la decepción de algunos ufólogos con el camino que ha tomado esta afición. Sumemos una nueva mirada al caso Manises, a cargo de Manuel Borraz, quien disecciona el conocido caso a partir de un programa de TV de Javier Sierra, el extenso artículo “El hombre del MOA” de Vicente- Juan Ballester Olmos (ya publicado en La Nave hace unos meses) y las secciones habituales “El paseante de Sirio”, “El Sur” y los comentarios bibliográficos imperdibles de Luis González Manso, nuestro amigo autor de “Las abducciones. ¡Vaya timo!”. Suscríbase a @nomalía por medio del sitio web de la Fundación.